Especial Viajes V: La costa

Altos acantilados, costas escarpadas, mares embravecidos, tranquilos charcos entre las rocas, playas, puertos y faros… La costa tiene suficientes atractivos fotográficos para ocupar al fotógrafo a jornada completa. El mar es un elemento misterioso añadido al paisaje. A diferencia de las sólidas rocas que se encuentran en la costa, el mar siempre es diferente. Por lo tanto, en la costa no es la luz lo único que cambia a lo largo del día.
Las velocidades altas (superiores a 1/250) congelan el movimiento de las olas y la espuma. En cambio, con velocidades lentas (menos de medio segundo), las olas quedan borrosas y el paisaje marino se suaviza. Un filtro polarizador a menudo mejorará el color y el contraste de las fotografías hechas junto al agua porque reduce los reflejos de esta. Al igual que en el desierto, es importante proteger la cámara de la arena y agua.
Para sacar el mejor partido de un viaje a la costa, experimente lo siguiente:
- * Ir hasta la orilla por la mañana para fotografiar las vistosas barcas de pesca.
- * Inspeccionar los mercados y tiendas de pescado hasta la hora del almuerzo
- * Pasear por la playa a primera hora de la tarde y fotografiar la belleza natural de la consta un par de horas antes del ocaso
Antes de que uno se de cuenta se habrá esfumado otro día en el paraíso
Fotografia de scaturchio