Especial Viajes II: Montañas

No hay nada como captar la calidez de los primeros y últimos rayos de sol sobre unas montañas nevadas.
Las cumbres siempre resultan imponentes, pero cuando las ilumina el primer y el último sol del día y toman ese tono rosado o dorado brillante, se agradece tener una tarjeta de memoria de alta capacidad. Pero esa luz no dura mucho y a menudo coincide con un aumento de las nubes, sobre todo por la tarde. El tiempo cambiante e impredicible de las montañas exige al fotógrafo paciencia, organización y preparación antes de que empiece el espectáculo.
Se recomienda:
- * Estar preparado al menos media hora antes de la salida del sol y una hora antes del ocaso.
- * Montar la cámara en un trípode.
- * Mientras se espera, probar las distintas composiciones y objetivos para decidir con cuál se empezará. Puede que sólo se tenga una oportunidad.
- * Si las nubes amenazan con tapar la montaña, hacer una foto cada dos o tres minutos por si la llegan a cubrir totalmente.
Fotografía de RossoGialloBianco